La calidad del agua distribuida al consumidor depende de la calidad del agua extraída (río o capa subterránea). A lo largo de la cadena de producción se realizan muchos controles. El agua muy pocas veces es potable en estado natural debido a contaminaciones orgánicas, materias disueltas y arcilla en suspensión. En Francia, el agua potable debe responder a numerosos criterios clasificados en siete grupos de parámetros. Estas normas de calidad, que son sumamente estrictas, se basan en los trabajos médicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Origen : Ministerio de Ecología y de Desarrollo Sostenible